Reconocedlo, ya sea en avión, tren, autobús o tranvía, a ver:
¿a quién no le gusta el asiento de la ventanilla?
Mr. Buggy Buggy y yo no ibamos a ser menos, ¿que os creíais?.
P.S. Lo siento, pero la emoción hizo que mi ventanilla necesitara una ración extra de Glassex para quedar en condiciones dignas de acoger al pasaje de regreso...
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