Cuando los bebés no caminan, no es necesario que llevemos zapatos, pero cuando empezamos a mantenernos en pie, antes incluso de que empecemos a caminar, es importante escoger el zapato más adecuado para ayudarnos a dar nuestros primeros pasos.
Generalmente, empezamos a caminar sobre los 12 meses, puede variar, dos meses más, dos meses menos, pero si a los 18 meses todavía no hemos intentado caminar, es conveniente visitar al especialista por si existiera algún problema.
Los primeros zapatos del bebé tienen el objetivo de proteger el pie y dar estabilidad para que el niño se sienta seguro. Los zapatos precaminadores deben ser flexibles para que se adapten a nuestros movimientos, pero lo suficientemente duros para que nos sujeten el tobillo, reforzados en el talón y en la puntera. Si están hechos de piel o nobuk favorecerá la transpiración y se evitarán las rozaduras.Es muy importante la suela, procurar que sea de caucho o goma y que tenga algún grabado para evitar los resbalones. Mucho mejor si tienen cierre, puede ser con velcro, que es muy cómodo, con hebillas o cordones.
Respecto a la forma, es importante que se adapten a nuestro pie, que no sean puntiagudos, no nos queden apretados, ni demasiado holgados. Es recomendable que sean un centímetro más grandes que nuestro pie y revisarlos regularmente para comprobar que no nos queden pequeños.
El momento ideal para ir a comprarlos es por la tarde, es cuando el pie está más dilatado, y no pensar en ahorrarse dinero comprándonoslos más grandes para que nos duren más tiempo, esto podría deformarnos el pie.
Ver caminar a un mini es un paso muy importante, tanto en el avance de su desarrollo como en la vigilancia que tendréis que darle. Sus pies están creciendo y debéis facilitarle un desarrollo sano y normal.
Generalmente, empezamos a caminar sobre los 12 meses, puede variar, dos meses más, dos meses menos, pero si a los 18 meses todavía no hemos intentado caminar, es conveniente visitar al especialista por si existiera algún problema.
Los primeros zapatos del bebé tienen el objetivo de proteger el pie y dar estabilidad para que el niño se sienta seguro. Los zapatos precaminadores deben ser flexibles para que se adapten a nuestros movimientos, pero lo suficientemente duros para que nos sujeten el tobillo, reforzados en el talón y en la puntera. Si están hechos de piel o nobuk favorecerá la transpiración y se evitarán las rozaduras.Es muy importante la suela, procurar que sea de caucho o goma y que tenga algún grabado para evitar los resbalones. Mucho mejor si tienen cierre, puede ser con velcro, que es muy cómodo, con hebillas o cordones.
Respecto a la forma, es importante que se adapten a nuestro pie, que no sean puntiagudos, no nos queden apretados, ni demasiado holgados. Es recomendable que sean un centímetro más grandes que nuestro pie y revisarlos regularmente para comprobar que no nos queden pequeños.
El momento ideal para ir a comprarlos es por la tarde, es cuando el pie está más dilatado, y no pensar en ahorrarse dinero comprándonoslos más grandes para que nos duren más tiempo, esto podría deformarnos el pie.
Ver caminar a un mini es un paso muy importante, tanto en el avance de su desarrollo como en la vigilancia que tendréis que darle. Sus pies están creciendo y debéis facilitarle un desarrollo sano y normal.
El calzado adecuado se lo proporcionará.
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