10 de febrero de 2009

Trolas que os contaron de pequeños


A ver papis, seguro que os acordáis cuando erais niños: dentro de la pandilla, a algunos de les dejaban bañarse nada más comer mientras que a otros no.

Eso sí que era discriminación...

Hasta las 5 no te bañas”, era la frase lapidaria con la que los padres cerraban las negociaciones para el baño, frustrando el deseo de tantos niños de hacerse aguadillas con la tripa llena de macarrones con tomate o ensaladilla rusa.

Daba igual que les prometieras que te mojarías muñecas, nuca y tripa antes de tirarte en plancha a la piscina o de saltar por encima de las olas.

El horario era inamovible y la respuesta de los progenitores inmutable.

Hasta las 5 no te bañas

Y ahí nos quedábamos, cerca del borde de la piscina o de la orilla de la playa, como antílopes ávidos de agua hasta qué, con puntualidad británica, salíamos en estampida hacia el líquido elemento.

Una pregunta para los padres con niños en edad de darse chapuzones:
¿Sigue habiendo hoy en día esos dos bandos de padres: los que creen y los que no creen en el “corte de digestión”.?

Pero, ¿realmente existe el “corte de digestión?.
¿Mito o realidad?

Si queréis desentrañar este misterio de la Ciencia, pinchad en Leer más...

La verdad es que hasta la fecha no se hay registro muerte alguna por entrar demasiado rápido a una piscina después de comer. Los problemas que pueden ocurrir al introducirse en el agua se relacionan más con otras situaciones que con el aparato digestivo.

Lo que suele ocurrir es que se produce un síncope (pérdida de conocimiento) como consecuencia de la diferencia de temperatura entre la superficie del cuerpo y el agua.

Por eso el “síncope de hidrocución” (forma científica de llamar al “corte de digestión”) es más frecuente cuando el individuo ha estado expuesto durante mucho tiempo al sol y se introduce bruscamente en agua fría.

Por otro lado (y sin relación alguna), mientras se está produciendo la digestión (unas dos horas y media) no se deben realizar esfuerzos físicos muy fuertes, porque toda la sangre se va hacia el estomago durante ese proceso. Pero esto no tiene nada que ver con el agua… se aplica igual a nadar, que a correr o montar en bici.

Resumiendo: Si se trata de una persona joven que no va a realizar esfuerzo físico grande, no hace falta esperar antes de meterse en el agua, basta con no hacerlo de golpe.

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