
El aceite de almendras es un aceite portador que se usa mucho en belleza y aromaterapia y que se obtiene de los huesos de almendras dulces.
En estado natural tiene un tono amarillo pálido y es muy rico en vitamina E, de ahí sus múltiples aplicaciones.
Se añade a bases emolientes para suavizar y curar, y es un ingrediente muy común en las hidratantes faciales, body milks, aceites de masaje, pomadas y tratamientos de pelo y uñas. Además ayuda a que la piel no pierda demasiada hidratación y que la absorba mejor cuando se le aplique.
Las pieles secas y maduras son las que más se pueden beneficiar de las propiedades de este aceite, entre las que destaco las siguientes:
- Es ideal para dar masajes, por su ligereza y porque facilita el trabajo de las manos a la vez que hidrata la piel.
- Se aplica sobre cabellos secos o dañados para nutrirlos y proporcionarles mayor suavidad y brillo.
- Las pieles secas se benefician increíblemente de su aplicación, ya que hidrata, suaviza, hace desaparecer escamas de la piel y quita inflamaciones.
- Para los aficionados a la aromaterapia, como ya hemos indicado, se usa como aceite portador, es decir, que otros aceites esenciales más fuertes se pueden diluir en él.
- Son también múltiples sus efectos sobre la salud, como ligero laxante y como jarabe que despeja las vías respiratorias.
Si queréis comprar este tipo de aceite podréis encontrarlo en herboristerías y farmacias.
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