Si "segundas partes nunca fueron buenas"... ¿qué será de las pobrecitas terceras partes?...
Aviso, las calificaciones mostradas son subjetivas.
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P.D. Antes de recibir réplicas de cinéfilos:
sí, ya sé, Stars Wars ya no es trilogía, es trilogía * 2. Sí, ya sé, Indiana Jones ya no es trilogía, se pasó de entregas. Sí, ya sé, Rocky Balboa ya no es trilogía, boxea en el asilo. Sí, ya sé, Terminator ya no es trilogía, el cyborg dura y dura. . . . No me destrocéis el post, por favor...
Vemos a Rodolfo Valentino desplegar sus encantos para seducir a Wilma Banky.
Su nombre verdadero era Rodolfo Pietro Filiberto Raffaelo Guglielmi di Valentina. Conocido en inglés como "Rudolph Valentino", inicia la saga de los "Latin lovers".
Pasó un tiempo viviendo en las calles y trabajando como jardinero, camarero, bailarín y gigoló, hasta que probó suerte con el Séptimo Arte en su Meca: Hollywood.
Valentino era todo lo contrario que el actor "de moda" por entonces, Douglas Fairbanks; pálido, de ojos azules y "el típico hombre americano". Esto le permitió jugar la baza de "latin lover", un galán exótico completamente alejado del modelo de Fairbanks.
Se convirtió en la mayor estrella masculina de su tiempo.
La reacción a su prematura muerte, a los 31 años, fue monumental, casi alcanzó cotas de histeria colectiva, llegando a registrarse suicidios de admiradores y elevándole a la categoría de icono. (Imaginad su proyección cuando os diga que fueron 100,000 personas las que jalonaron su cortejo fúnebre por las calles de Nueva York...)
Aunque se creyó en la época que fue víctima del envenenamiento por parte de una amante despechada, la realidad resulta más prosaica...murió a causa de una úlcera perforada, probablemente agravada por sus muchas deudas.
Cuando dos personas se quieren, no se miran el uno al otro, sino los dos en la misma dirección.
No hay más que decir. ¿Qúe mejor y más escueta declaración de intenciones conocéis? Condensa y destila la carga animal de un salvaje que descubre el amor.
Johnny Weissmuler, nadador quíntuple medallista de oro, fue el sexto actor en encarnar a Tarzán de los monos. ("Tarzan of the Apes", en el original de 1932)
Interpretó en 19 ocasiones el papel, y en 6 de ellas tuvo como partenaire a su inseparable Maurenn O´Sullivan-Jane.
Marlon Brando-Johnny, un motorista renegado, vistiendo una antológica chupa de cuero y a lomos de una Triumph Thunderbird 6T llega un 4 de julio a Hollister, pequeña localidad estadounidense acompañado de la banda Black Rebels Motorcycle Club, de la que es lider.
Allí, en un pequeño café, encontrará a Yvonee Doughty-Kathie, hija del jefe de Policiá Local. Sus intentos de cortejar a Kathie por el método "tradicional" no tienen mucho éxito...(¿cómo pudo resistirse a ese huracán?)
Anécdotario: la película, titulada en original "The Wild One", está basada en un hecho real acontecido en el año 1947, cuando más de 3.000 motoristas decidieron celebrar el 4 de julio invadiendo una pequeña ciudad de California
Johnny tan solo sonríe en una ocasión, al final de la película. Merece la pena esperar al final para ver a Marlon hacerlo: por un resquicio de su fachada de biker curtido en mil refriegas asomará una sonrisa impagable.
Kathie: ¿Contra qué te rebelas Johnny? Johnny: ¿Qúe me ofreces?
Humprey Bogart y Bette Davis (esos ojos...) protagonizaron allá por 1939 la película con título "Amarga victoria", "Dark Victory" en su original.
El anecdotario cuenta que ésta era la película favorita de Bette Davis (o al menos eso decían los Estudios que la realizaron). Como maldad, se comentó que Humprey Bogart hacía gala del peor acento irlandés jamás captado en una pantalla de cine.
Si os decidís a verla, podréis encontrar en su reparto a un ex-presidente de los Estados Unidos (fácil, ¿eh?)
Y si sois de lágrima fácil, preparaos...os avanzo su asunto:
Una heredera málcriada a quien se le diagnostica un tumor cerebral no operable y que decide encarar el fin de sus días con dignidad, viviendo el amor con su oncólogo.
Judith: Ya nada nos puede hacer daño.
Lo que tenemos no puede ser destruido.
Esa es nuestra victoria - nuestra victoria sobre la oscuridad.
Corría el año 1954, en plena caza de brujas liderada por el senador McCarthy, el director Elia Kazan realizó esta obra, titulada en original "On the waterfront"
Marlon Brando, animal de la interpretación, obtiene el Oscar de la Academia al mejor actor, resultando ser el más joven ganador hasta entonces.
Eva Marie Sant, en su debut interpretativo, obtiene igualmente el Oscar de la Academia a la mejor actriz.
La película obtiene nada menos que 8 estatuillas.
Admitidlo, ¿quién podría resistirse a la mirada de Marlon?
...besos y achuchones me habré llevado durante este puente?
¡ Perdí la cuenta !
Os dejo una lista de los mejores besos de la Historia del Cine, para que empecéis la semana con buen pie.
You must remember this A kiss is still a kiss, a sigh is just a sigh The fundamental things apply As time goes by
Lo que el viento se llevó (1939) Rhett Buttler (Clark Gable) besa a Scarlett O'Hara (Vivien Leigh), ante la resistencia de ésta. El sureño, cansado de sus desaires, le planta un beso y la sube por las escaleras camino del dormitorio.
La Reina de África (1951) Un pendenciero borrachín y una misionera de vida estricta se embarcan en una complicada aventura. Cuando su barco consigue remontar el río, ambos olvidan sus diferencias y se funden en un apasionado beso.
De aquí a la eternidad (1953) El sargento Warden (Burt Lancaster) mantiene una relación de adulterio con la esposa del capitán, Karen Holmes (Deborah Kerr), que culmina en una de las escenas más apasionadas del cine clásico.
Casablanca (1942) Rick (Humphrey Bogart) y su amante Ilsa (Ingrid Bergman) viven un amor imposible a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, que culmina con un último beso antes de que se separen para siempre.
La dama y el vagabundo (1955) Golfo y Dama disfrutan de un plato de spaghetti con albóndigas. Sin darse cuenta, ambos comen el mismo spaghetti que, al acabarse, hace que los dos perros se besen de forma accidental pero muy dulce.
Desayuno con diamantes (1961) Holly Golightly (Audrey Hepburn) es alcanzada por Paul (George Peppard), quien evita que su chica vuele a Brasil y la besa, mientras el gato, al que Paul ha rescatado, es estrujado entre ambos.
El Imperio contraataca (1980) Tras reparar la nave Halcon Milenario para atravesar un campo de asteroides, la princesa Leia (Carrie Fisher) y Han Solo (Harrison Ford) mantienen una de sus habituales trifulcas. El mercenario se harta y besa a la princesa, quien se queda sin palabras.
Blade Runner (1982) Deckard y la replicante Rachel conocen la pasión cuando el policía enseña al androide cómo son las emociones humanas.
La princesa prometida (1987) Tal y como el narrador cuenta a su nieto, ' desde la invención del beso ha habido sólo cinco que se han considerado como los más puros. Éste los superó a todos '.
Pesadilla antes de Navidad (1993) Tras suplantar a Santa Claus y rescatar a su chica de las garras de Oogie Boogie, Jack descubre que ama a Sallie, como demuestra su beso final.
Amelie (2001) Amelie (Audrey Tautou) se reúne por fin con su Nino Quincampoix (Matthieu Kassovitz), con el que entabla un juego infantil de tres besos en las mejillas y el párpado.
Spider-man (2002) Spiderman rescata a Mary Jane de un grupo de matones. Justo cuando el Trepamuros se va a marchar, la chica le pide un beso, mientras el héroe cuelga boca abajo.
Lost in translation (2003) Rodeados por la actividad incesante de Tokio, Bob y Charlotte se despiden para siempre, con su único y fugaz beso.
El diario de Noah (2004) Noah y Allie viven una historia de amor que dura décadas. En el momento de este apasionado beso, Allie descubre que Noah le ha escrito 365 cartas de amor, una por cada día del año, pero que su posesiva madre no dejó que las leyera.
Huelga decir que todas y cada una de estas películas son de obligado visionado.
El 2008 será recordado por la cantidad de malas noticias que hemos recibido al respecto de las muertes de varias personalidades importantes dentro del séptimo arte.
Ahora se nos va Joaquin Phoenix, y lo hace voluntariamente, deja el campo de la interpretación para dedicarse a otra de sus pasiones (puede que la verdadera): la música.
Al parecer en estos momentos está preparando un álbum de Bri Pop al lado de Tim Burgess.
Después de varios papeles en películas como ‘Giro al infierno’ o ‘Asesinato en 8 mm.’, dio el salto definitivo cuando fue nominado al Oscar por su trabajo en la espectacular ‘Gladiator’, donde compartía cartel con un Russell Crowe.
Más tarde llegaría M. Night Shyamalan, que le dirigiría en las magistrales ‘Señales’ y ‘El bosque’.
James Mangold le puso en bandeja su segunda nominación con la correcta ‘En la cuerda floja’.
‘Two lovers’, que nos llegará a lo largo del 2009, supone su tercera colaboración con James Gray después de ‘The Yards’ y ‘La noche es nuestra’. Con ella se despide del cine.
Phoenix tiene tan sólo 34 años, así que si las cosas no le van bien en el mundo de la música, siempre puede volver a ponerse delante de una cámara de cine...
Aprovechando la coyuntura y lo próximo de Halloween, aprovecho esta reseña para ofreceros un listado de las cinco películas más terroríficas de la historia del cine.
Esas que se quedan grabadas en la retina y consiguen que vuelvas a temerle a la oscuridad convirtiendo en toda una aventura algo tan trivial como ir a por un vaso de agua a la cocina.
Arrancamos…
5.- Al final de la escalera (Peter Medak, 1979)
Considerada por muchos como una de las mejores historias de fantasmas y/o casas embrujadas del cine. Sigue logrando que ver una simple pelota rebotando escaleras abajo ponga los pelos de punta
4.- Ringu (Hideo Nakata, 1998)
Es imposible hacer un ranking de cine de terror y no incluir al menos una película oriental. The Ring encabeza la lista por derecho propio. No solo es un inquietante relato que abrió las puertas a un nuevo tipo de terror, también sirvió de punta de lanza para las que le seguirían. Lástima que en Hollywood tengan esa manía por destrozarlo todo a base de remakes sin sentido. Ya se sabe, Japón pone las ideas y Hollywood el dinero...
3.- La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974)
Aunque sentó escuela en el gore, desgraciadamente pocos de sus imitadores aprendieron la lección más importante de la película: no es solo lo que muestras, sino también lo que dejas a la imaginación. Inspirada en los asesinatos cometidos por Ed Gein durante los años 50, The Texas Chain Saw Massacre sigue logrando impactar más de 30 años después de su estreno.
2.- Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979)
“En el espacio nadie puede oír tus gritos” no solo es uno de los mejores eslogan de la historia, también es la forma más sencilla de definir el que sin duda es el máximo exponente de esta mezcla de géneros que orbita alrededor de la ciencia ficción y el terror. Aunque en las posteriores partes de la saga se fue sustituyendo progresivamente el componente de terror por altas dosis de acción, este primer encuentro entre la teniente Ellen Ripley, interpretada por Sigourney Weaver, y la más mortífera de las criaturas es sencillamente inolvidable.
1.- El resplandor (Stanley Kubrick, 1980)
Y en el número uno de esta lista, como no podía ser de otro modo, la obra maestra de Kubrick con la que descubrimos que el terror podía tener nombre y apellido, Jack Nicholson. Increíble el grado de tensión que alcanza esta peli sin necesidad de recurrir a artificios… tan solo su cara, tan solo su voz. Redrum.
A menudo, por tratarse de encarnaciones del mal en sus más variadas manifestaciones, los villanos en el cine no son suficientemente valorados.
Sus apariciones y presencia son tan necesarias para que la historia y el héroe brillen que su papel antagónico es esencial. Han existido muchos a lo largo de la extensa historia del cine, pero también es cierto que se han transformado. Muchos villanos del cine reciente (dos últimas décadas) han superado el arquetipo habitual para convertirse en verdaderos personajes sin escrúpulos, con mayor dimensión dramática y una mayor profundidad psicológica.
Hay un dicho que dice que una gran película siempre tiene un gran villano. Su poderoso influjo los ha convertido en inolvidables, no sólo dando la réplica al héroe sino atormentando sobremanera al espectador. Y, a menudo, se trata de personajes mucho más fascinantes que el bueno de turno. Su intervención puede transformar una anodina historia en un relato sorprendente, e incluso perder su animadversión preconcebida para alcanzar la simpatía. Muchos son los villanos que nos han impactado y fascinado y repasaremos algunos inolvidables, y sus distintas cualidades para desplegar su maldad.
Annie Wilkes es una enfermera que vive aislada en un frío y nevado paisaje, con su enorme fascinación por su escritor favorito y su oscuro pasado. Es un personaje que cuando aparece va dotando a la historia de toda su dimensión, hasta apropiarse del máximo interés y convertirse en la verdadera protagonista. Lo que ya la convierte en una villana muy particular. La podemos ver y sufrir en ‘Misery’, una cinta de 1990 dirigida por Rob Reiner con la adaptación brillante (a cargo del prestigioso William Goldman), la estupenda novela del prolífico Stephen King.
La película nos cuenta como Paul Sheldon (interpretado por James Caan), un afamado novelista a costa de la creación del personaje de Misery, concluye su última obra y cuando abandona su refugio solitario tiene un accidente por culpa de la ventisca y la nieve. Cuando despierta de su inconsciencia se despierta en casa de Annie Wilkes (Kathy Bates), en apariencia una entrañable enfermera que lo cuida con esmero mientras reabren las carreteras tras el temporal. Pero, en seguida, Paul descubre que su cuidadora es su fan número uno, como ella misma se proclama, y su fanatismo empieza a parecer obsesivo, dejando entrever su lado más macabro y sádico.
Lo retiene prisionero en una mezcla de profunda admiración y salvaje brutalidad, capaz de cualquier cosa por retenerle. Annie descubre, para más inri de Sheldon, que la novela que acaba de terminar de escribir supone el fin de Misery, su idolatrado personaje protagonista. Con lo que, empieza a desplegar su artillería pesada de maquiavélicas artimañas para que el escritor, atrapado e inmovilizado por la fractura de sus piernas, destruya su obra y escriba una nueva en su memoria.
Annie le facilita medicación para los dolores, comida y ropa limpia, pero lo retiene aislado, encerrado en su habitación y con brotes psicóticos cada vez más frecuentes que convierten el encierro de Sheldon en una verdadera tortura, lo más parecido a una pesadilla.
Ella, una mujer rústica y huraña, mantiene la tensión de la historia con su bipolar comportamiento, capaz de infringir dolor y al minuto de enternecerse y pedir disculpas, lo que hace todavía más temibles sus apariciones. Memorable es la escena en la que, tras descubrir los ocultos movimientos de Sheldon en su ausencia, decide darle un “toque” a sus tobillos, como castigo y medio para acabar con sus planes de fuga. Una brutalidad cruenta, salvaje y fascinante desplegada por quien, poco después, prepara una sabrosa cena a su admirado enfermo.
La actriz Kathy Bates logró una interpretación sublime, que no pasó desapercibida, logran incluso el Oscar a la mejor actriz por su papel de la despiadada enfermera. El premio en sí sólo supone un meritorio reconocimiento, pero en el fondo supone una forma de darle el valor a un papel de una villana formidable.
Mami regaló a papi la edición en DVD de la película 300.
Allí explicaban como cada vez que nacía un bebé, los sabios de turno lo examinaban minuciosamente. Si el recién nacido tenía cualquier defecto o parecía débil, lo abandonaban en un monte. Allí, obviamente, moría rápidamente desatendido.
A los siete años los niños se separaban de sus madres y pasaban a depender de la tutela del Estado, que se dedicaba a convertirlos en los soldados de élite de la época.
Cuando doce años mas tarde eran hombres que iban a su primera batalla. Se cuenta que sus madres les entregaban su escudo de madera y cobre diciendo "Vuelve con él, o encima de él".
¡ Qué diferente era la maternidad entonces !
También contaban y resulta llamativo que sólo había dos maneras de tener una lápida que te recordase tras tu muerte: si eras un soldado que moría en combate o si eras una madre que moría en el parto.
Una sociedad dura la espartana. Tenía que serlo si ha arrastrado esa fama en aquella época en la que todas lo eran.
En la antigüedad ninguna sociedad que perdurase era comprensiva con los débiles. No se podía permitir una infancia prolongada.
Roma también abandonaba a los bebés que no eran saludables o tenían cualquier deformidad. Y educaba a los niños como pequeños adultos.
Se necesitaban hombres y mujeres duros.
¡Qué suerte no vivir en aquellos tiempos!
Pero resulta interesante pensar que todos los que estamos aquí descendemos de aquellos recios supervivientes.
De generaciones de madres y hombres que se impusieron a los cuatro jinetes del Apocalipsis, que vencieron a las guerras, el hambre, la muerte y la peste.
Hoy el Cine se viste de luto como pocas veces se ha vestido. Paul Newman, uno de los diez mejores actores de todos los tiempos, así sin más, ha fallecido esta madrugada en su casa a los 83 años de edad víctima del cáncer de pulmón que se le diagnosticó hace meses. El actor abandonó el hospital hace unas semanas alegando que quería morir en su hogar acompañado de sus seres más queridos.
La palabras estrella y artista se quedan cortas a la hora de describir o hablar de alguien como Paul Newman.
A pesar de que en el 2007 anunció su retirada oficial de las pantallas, Newman contribuyó hasta su último trabajo con su talento y buen hacer, y su sola presencia justificaba el visionado de cualquier película por mediocre que fuese (que haciendo memoria hay muy pocos films en su filmografía que merezcan semejante calificativo).
Fue el único actor que después de recibir un Oscar honorífico (1986) ganó el premio de la Academia a mejor actor, concretamente por ‘El color del dinero’.
Hoy el Cine se viste de luto. Hasta siempre ojitos azules.
Tenía que pasar. ‘El Pequeño Nicolás’, famosísima saga infantil escrita por el genial René Goscinny e ilustrada por Sempé, será adaptada al cine.
Era de esperar en un proyecto que entusiasmará a los más pequeños, y que no requiere de gran presupuesto.
Nicolás es un niño elocuente e inquieto que narra en primera persona varias anécdotas que resultan igualmente melancólicas y desternillantes. Su visión del mundo, inocente y despreocupada, produce nostalgia a los adultos y empatía a los críos. Porque hablar de ‘El Pequeño Nicolás’ es hablar de Godofredo, cuyo padre tiene mucho dinero y siempre le compra de todo; de Agnán, el empollón de la clase; de Alcestes, su mejor amigo, al que le encanta comer; de Clotario, eternamente “el último de la clase”; de Majencio, de Rufo, de Eudes, de Joaquín… El éxito del personaje hizo que las aventuras se convirtieran en una saga que comprende los títulos ‘El Pequeño Nicolás’, ‘Los Recreos del Pequeño Nicolás’, ‘Las Vacaciones del Pequeño Nicolás’, ‘El Pequeño Nicolás y los Compañeros’ y ‘Joaquín tiene Problemas’.
Lo curioso de estos relatos es que adquieren consistencia por sí mismos, sin resultar necesario la presentación del personaje. Es decir, que es posible la lectura de cada capítulo/cuento de forma independiente. Esta estructura fue tomada por Elvira Lindo para construir un personaje similar: Manolito Gafotas.
Se tendrán que esforzar bastante en elaborar un buen guión que no parezca una sucesión de gags, porque los libros lo son. No se puede esperar que a Nicolás le ocurran extraordinarias, sino acontecimientos tales como: hoy viene el fotógrafo a la escuela, hoy jugamos un partido de fútbol, hoy jugamos a los cow-boys, hoy viene el inspector, hoy me dan el boletín de notas y tengo miedo de dárselas a mis padres por lo que me voy de casa… Lo mejor es que siempre terminan de una manera que deja abiertas las interpretaciones, y contiene detalles que quizás pasen por alto los niños, que sí son perceptibles por un público adulto, más maleado y menos ingenuo.
El cineasta francés Laurent Tirard será el encargado de dirigir esta adaptación, y el cásting para elegir al afortunado niño que encarnará a Nicolás está siendo todo un fenómeno social en Francia. Los padres sí están decididos: Kad Merad y Valerie Lemercier.
Un apunte que apenas viene a cuento: el actual presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, recibe por parte de algunos medios el apodo de ‘El Pequeño Nicolás’ por compartir el mismo nombre y por su baja estatura.
Por ahora, nada sabemos de fechas, pero estaremos muy pendientes, porque si se hace con solvencia, promete ser una película muy divertida e ingeniosa, que sin duda heredará el talento narrativo de los libros originales
Este próximo viernes se estrena en nuestros cines ‘Hellboy II: El Ejército Dorado’. Con unos días por delante, me ha parecido buena idea volver a recuperar ‘Hellboy’ (2004), el primer film en el que Guillermo del Toro adaptó las aventuras del personaje de cómic creado por Mike Mignola.
Un personaje que podríamos catalogar de superhéroe, pero que tiene muy poco que ver con los que aparecen en los comics de Marvel o DC; quizá “superantihéroe” le viene mejor.
Lo cierto es que el “chico del infierno” encaja a la perfección en el cine que nos viene ofreciendo Del Toro desde 1992. Es una criatura de otra dimensión, destinada a acabar con el mundo, pero que al ser adoptado por personas y tratado como un hijo, se convierte en “nuestra” mejor defensa contra el mal. El director mexicano huye de una presentación extensa del protagonista de su historia, una tentación peligrosa que esquiva con gran acierto. Ya tendrá tiempo el personaje de presentarse a sí mismo a través de multitud de detalles; más adelante, cuando haga cosas.
Precisamente, eso expone el cineasta en los interesantísimos audiocomentarios que acompañan la edición en DVD, que siempre busca que los personajes se definan con sus acciones, no con diálogos o monólogos. Así que a través de un prólogo, oscuro y vibrante, y de unos créditos salpicados por noticias que hablan de Hellboy, Del Toro nos cuenta todo lo que necesitamos sobre su origen. Que empiece la acción.
El demonio rojo llegó a nuestro planeta, concretamente a Irlanda, gracias a la brujería empleada por los nazis, que supuestamente, y basándose en la fascinación por lo oscuro que al parecer sentían Hitler y los suyos, pretendían encontrar en la magia el arma para dominar el mundo. Tras desbaratar los planes a éstos, y enviar al mismísimo Rasputín, aliado de los alemanes, a otra dimensión, el ejército británico encuentra un pequeño “mono”... Hellboy es bautizado esa misma noche y con los años se convertirá, contrariamente a las intenciones con las que fue convocado, en el principal arma del secreto Instituto para la Investigación Paranormal y de Defensa, algo así como la famosa Área 51.
Pero Hellboy no es el único “bicho raro” de la función, ni siquiera el único en el bando de los buenos. El demonio forma un colorido trío de monstruos junto a Abe Sapien, un anfibio humanoide con poderes telepáticos empáticos, y Liz Sherman, traumatizada joven que no controla el destructivo fuego que nace de su interior.
Del Toro, como no podía ser de otra forma, se preocupa de que sean tan llamativos a la vista como profundos en su construcción psicológica, los cuida más incluso que a los humanos; de hecho, parecen más humanos que los que lo son.
Hellboy se comportará como un malcriado que echa de menos a Liz y que huye de sus responsabilidades, hasta que las circunstancias le hagan abandonar su errática existencia y se decida por encabezar seria y disciplinadamente al IIPD hacia la guarida de los villanos.
El casting es otro de los más destacados aciertos de la película. Sin grandes nombres, salvo el de John Hurt, que encarna al profesor Broom, el “padre” de Hellboy, Del Toro consigue reunir a un grupo de actores que encajan perfectamente en sus respectivos roles. Destacar, en primer lugar, y como no podía ser de otra forma, a Ron Perlman, casi irreconocible bajo el maquillaje que le transforma en el demonio protagonista. El actor, que trabajó con Del Toro en el debut de éste, se convierte en la elección perfecta para ‘Hellboy’, en todos los sentidos, no hay más que echar un ojo al cómic y luego a cualquier escena de la película, el actor captó la esencia del personaje en las viñetas y le dio vida en la pantalla. Ni que decir tiene que los imprescindibles chascarrillos se le dan de miedo.
Bajo el “disfraz” de Abe Sapien encontramos al pluriempleado Doug Jones, que ha participado en ‘El Laberinto del Fauno’ y ‘Los 4 Fantásticos y Silver Surfer’, entre otras, y que cumple a las mil maravillas encarnando a una criatura que no le permite demasiados movimientos; un handicap que supera sin problemas, es todo un experto.
Selma Blair es Liz, una mujer que intenta superar su anormalidad alejándose de los que la quieren, y encerrándose para no dañar a nadie; la actriz borda su trabajo, y ahí tenemos varias escenas como la que transcurre en una sala aislada, después de que haga explotar el edificio, o la del final para comprobar cómo Blair realmente está sintiendo a esa joven solitaria, confusa y traumatizada.
Para cerrar el capítulo de “los buenos”, destacar como de costumbre la excelente labor de John Hurt, una buena razón para acercarse a cualquier film que lo tenga entre sus filas. Su destino es morir, lo sabe desde el principio, está enfermo, y cuando ocurre, la emoción se apodera de nosotros; a pesar de la cámara lenta y la lluvia, recursos algo tópicos, Del Toro logra que nos afecte lo que ha ocurrido.
En el bando de “los malos”, destaca el trabajo del actor Karel Roden, siendo casi el único al que vemos el rostro en todo momento (la otra es Ilsa, su compañera sentimental, salida casi de ‘Indiana Jones y la Última Cruzada’). Roden encarna a Rasputín, el principal cerebro del plan que pondrá a Hellboy en la situación más dramática de la película, hundiéndolo y provocando que busque en lo más profundo de su ser quién es y para qué está ahí.
Pero yo me quedo con Kroenen (Ladislav Beran), que al volver a ver la película es cierto que le sobran malabarismos (debería ser menos exhibicionista y más eficaz, creo yo), pero ese aire a lo Darth Vader con espadas, ese look de muerto viviente, ese reloj en el lugar del corazón… es genial.
Por cierto, leed su historia, es buenísima. De los feos bichejos que se van multiplicando (Sammael), nada que mencionar, sólo que creo que Del Toro no es demasiado coherente con ellos, más bien los utiliza y los modifica conforme los va necesitando para que ocurran determinados acontecimientos.
Del último y gigantesco “pulpo” mejor no digo nada. Bueno sí, una palabra: sobra.
Problemas, defectos. Pues me voy a quedar muy corto en esta ocasión, me vais a perdonar. No le encuentro, ni le quiero encontrar, grandes errores a la obra de Guillermo del Toro. Vale, digo uno: Rupert Evans. No lo trago, está siempre con cara de tonto, y el que le quiera quitar la chica a Hellboy a las primeras de cambio no me encaja demasiado. Aunque quizá es que hace demasiado bien el típico personaje tontorrón e inútil que está ahí sólo para ser la asombrada personificación del público, que descubre todos los elementos de una compleja historia fantástica. Puede ser. Y de su boca salen, por cierto, las últimas (dejemos de lado la chorradilla que sale durante los créditos finales) y bonitas palabras de la historia, sobre qué hace hombre al hombre, unas tópicas frases que en esta película quedan perfectas.
Lo cierto es que me encanta cómo trabaja Del Toro, la pasión que pone en cada obra, se nota luego en pantalla, y es muy de agradecer. Transmite el amor que siente por estos monstruos marginados, antihéroes destinados a vivir en las sombras, cumpliendo con la misión que les ha sido asignada, tratando de incorporar la normalidad en sus existencias. Y todo ese universo, salido de su cabeza, las criaturas, los objetos (los mecanismos de los objetos), es genial.
¿Habéis visto los diarios de rodaje que hace? Cuando uno se encuentra con una película como ésta, tan bien narrada, tan cuidada, con personajes que no están vacíos, que no son meras creaciones para llamar la atención, sino que tienen alma y están desarrollados, no me queda más que aplaudir (comprar el DVD, la versión con más contenidos que haya, volver a verla un par de veces más) y recomendarla.
Mignola es otro que habrá aplaudido mucho a Del Toro y la película que se sacó de la chistera, porque no sólo hace justicia a su creación, sino que la ha mostrado a un numeroso público que a raíz de ella ha acudido y acudirá al cómic, para seguir viviendo las historias del “chico del infierno”.
‘Hellboy’ no llega a la excelencia de ‘El Laberinto del Fauno’, pero, sin haber visto aún la secuela, sí me parece la segunda mejor película de su director.
Oscura, divertida, sorprendente, con buenas interpretaciones, un título imprescindible para todo aficionado al cine fantástico, y uno más que recomendable para todo el que, simplemente, quiera pasar el rato con una de acción que se aleja de lo habitual.
Posdata: El precioso final de la película, me deja la piel de gallina cada vez que lo veo…
Navegando navegando he dado con The Movie Map, un mash up que nos permite conocer donde se están llevando a cabo los rodajes cinematográficos del momento usando google maps.
Como este sitio se realiza con la ayuda de los usuarios, nos referimos a the movie maps, la base de datos que se encuentra tras esta herramienta va creciendo con las fotografías y enlaces externos que van subiendo los usuarios, ya que la Internet de hoy en día la hacemos entre todos. Los cinéfilos lo van a agradecer
Si hay una frase de diálogo famosa, mítica, importante, y todo lo que queráis, en toda la saga de Star Wars, es el “No, I am your father” que el personaje de Darth Vader le suelta a un atormentado y sufrido Luke Skywalker en el que probablemente sea el punto más álgido de las seis películas. Un clímax más íntimo que espectacular, a contracorriente de los clímax de las otras películas, el momento clave a través del cual todo cobra sentido. ‘El imperio contraataca’ tira por tierra el famoso dicho de segundas partes nunca fueron buenas, dicho que no sé a quién se le ocurrió porque hay un buen puñado de segundas partes que son más que buenas.
‘El imperio contraataca’ continua justo después de los hechos acontecidos en ‘La guerra de las galaxias’. Los rebeldes, liderados entre otros por la Princesa Leia, se han escondido del malvado Imperio en el helado mundo de Hoth, el cual pronto será descubierto por Darth Vader, quien pone todo su empeño y esfuerzos en dar con Luke Skywalker, el joven en el que la Fuerza es tan, tan intensa… Tras un ataque imperial a la base rebelde, Leia y Han Solo intentarán huir desesperadamente de los cazas y destructores imperiales; y Skywalker irá con R2D2 a Dagobah, donde buscará a Yoda, un antiguo maestro jedi que le entrenará.
En ‘El imperio contraataca’ prácticamente todo es perfecto. Y vista hoy, 28 años después de su estreno, que se dice pronto, conserva toda su magia sin haber perdido ni un ápice de calidad, con lo cual pasa la prueba más importante y severa a la que se exponen todas las películas: el paso del tiempo. Yo me atrevería a decir que fue precisamente el tiempo el que ha colocado ‘El imperio contraataca’ en el lugar que se merece, dado que en el momento de su estreno pesaba demasiado la sombra de su predecesora, que durante mucho tiempo fue considerada como la mejor de todas. Personalmente pienso que ambas están a la misma altura, aunque si tuviera que tomar una de esas drásticas elecciones entre una y otra, es muy probable que me quedara con ‘El imperio contraataca’. Su fuerza (nunca mejor dicho), su pasión, su oscuridad, su épica, y su sentido de la aventura alcanzan unos niveles de inspiración tan equilibrados que es difícil resistirse a su poder de fascinación.
‘El imperio contraataca’ puede resumirse con una palabra: intensidad. Intensidad en todos y cada uno de sus momentos, ya sean secuencias de luchas con espadas luz, o batallas en el espacio, o de diálogo, o de lo que sea. Con un tono más sombrío que su predecesora, ya que aquí nos encontraremos con la presencia del lado oscuro en el personaje central, Luke, y todo lo que ello conlleva, la película se divide en dos líneas de acción bien diferenciadas (por un lado todo lo que le acontece al Halcón Milenario y sus tripulantes, y por otro los descubrimientos de Luke Skywalker) y magistralmente expuestas en paralelo con un estupendo ritmo y un in crescendo dramático, que tiene sus dos puntos cumbre cuando las líneas coinciden en el tramo final, y casi van seguidos: la congelación de Han Solo, y que de paso supone la contestación final a la relación Solo/Leia, y por supuesto el enfrentamiento entre Darth Vader y Luke con un desenlace de sobra conocido por todos, y que forma parte ya de los instantes más conocidos y recordados en la historia del cine.
Los actores están ya totalmente familiarizados con sus personajes, interpretados con mucha más convicción. Mark Hamill, Carrie Fisher y Harrison Ford forman un triángulo perfecto, y junto con el resto del elenco destacan en un film lleno de impresionantes efectos especiales, con los que se conjuntan gracias a la sobria puesta en escena de Kershner, que filma cada una de las set pieces del film con inusitada pericia: el combate en la nieve, la fuga del Halcón Milenario a través de asteroides que guardan sorpresas en su interior, el entrenamiento de Luke por parte de Yoda (inolvidable nuevo personaje en la saga), la ciudad en las nubes, el enfrentamiento entre un padre y su hijo, por sólo citar lo más importante, son escenas que ya no pertenecen a George Lucas, o a Kasdan o a Kershner. Pertenecen al público, a generaciones enteras que disfrutan una y otra vez de la grandiosidad de un espectáculo bien servido, emocionándose una y otra vez, completándose así la “comunicación” entre una obra cuando es exhibida, y el destinatario cuando la ve y la asimila.
Súper-regalito para Papi de parte de Mami Han disfrutado el domingo tarde con el cine en casa durante mi siesta, que el cine no tiene por qué acabarse...