30 de octubre de 2008

Notepad analógico


Hay ciertas cosas que tiene el papel que por mucho que avancen las nuevas tecnologías no van a conseguir igualar. El tacto de sus hojas, ese olor inconfundible o que cada ejemplar es único e inimitable lo hacen imprescindible.

Todavía (o eso creo) en los bytes no se pueden guardar ciertos recuerdos, emociones o trozos de vida que sólo son analógicos. Cosa que un notepad de toda la vida sí puede. Y si no, basta con echar un vistazo a la Moleskine de Anna Rusakova.

Una verdadera delicia que, desgraciadamente, no podremos tener en nuestras manos, pero que con ayuda de los bytes podremos admirar virtualmente.

Eso sí, nada impide a cada uno de nosotros crearnos el nuestro propio…

Mami, recuerda que tú también tienes una Moleskine de periodista que papi te regaló...

0 comentarios a esta entrada:

Publicar un comentario

Mi blog se alimenta de tus comentarios