Cuando vuestro recién nacido está sumido en un sueño profundo de esos que sólo tienen los bebés empezais a pensar: ¿no está demasiado quieto? ¿no está demasiado tranquilo?
Y os véis obligados a levantaros y comprobar que sigue respirando.
Se pone la mano delante de su nariz, para notar su respiración, pero me consta de gente que ha llegado a menearles hasta despertarles.
Es irracional. Ridículo. Pero inevitable.
No sé si es algo que se hace desde la época de las cavernas o si responde al miedo que os meten ahora con la muerte súbita, un tema que por cierto no es como para tomarse a broma.
¿Cuando se deja de hacer?
En algún momento indeterminado entre los 4 y los 5 meses.
Dudo que haya una sola persona entre todos los padres y madres que me leen que no lo haya hecho alguna vez, al menos con su primer hijo.
0 comentarios a esta entrada:
Publicar un comentario
Mi blog se alimenta de tus comentarios