29 de octubre de 2008

Se os va a acabar la buena vida


Quienes ya sois padres lo recordais como si fuera ayer. Cada vez que dabais la noticia recibías una respuesta similar: “Enhorabuena…¡¡Pero prepáraos, porque se os acaba la buena vida!!”

Ante esto sólo podíais sonreír y esperar a descubrir a qué se referían.

Hoy, con solo 4 meses después de que naciera yo, los Papis me cuentan que su vida ha cambiado.
Se les acabó la buena vida y les vino la que es mejor.

La buena vida a la que se referían los agoreros es todo aquello que poco a poco se va sustituyendo por momentos conmigo.

El nivel de sustitución al que uno llega o el tiempo que tarda en producirse este cambio depende de cada padre.

La consola, las siestas, el ir al cine, salir a cenar, de fiesta, de copas, la vida de pareja… todo va bajando poco a poco en la escala de valores personales a la vez que un hijo va subiendo.


Ser padres no es algo que venga de golpe.

Biológicamente hablando sí, por supuesto, el día que tu bebé nace se es padre, pero los hombres tienen una desventaja: no nos han llevado nueve meses dentro y aunque han visto los cambios, no los han sentido como una madre hace.

Ser padre (actuar como tal), no es un proceso de días, es algo que es cuestión de tiempo.

Se oye esta frase muy a menudo: “tenéis que seguir teniendo vida de pareja”.

El caso es que los papis piensan: “ya, pero es que ahora no somos una pareja, ahora somos una familia”.
Y en la familia somos tres. Una pareja con una hija, por tanto, ya hacen vida de pareja, pero conmigo.

No quiero decir que tengais que dejar todo lo que os gusta para estar con vuestros hijos (aunque ellos lo agradecerán). Quizá en el término medio esté el equilibrio, o quizá no. Quizá podáis hacer las cosas que os gustan en las que pueda participar tu hijo.

A mis Papis les está pasando, cada vez les apetece menos hacer cosas que no me incluyan entre los participantes....

0 comentarios a esta entrada:

Publicar un comentario

Mi blog se alimenta de tus comentarios