Resulta tan curioso según me cuenta papi el ver como, en cuanto que llega el sábado por la mañana, la gente se pone el chándal reluciente y planchadito y sus nikes nuevecitas y salen a comprar el Marca y el pan y a dar un paseito con la pareja, los dos con sus chándales, pero no a hacer deporte...
Es más o menos como los que se compran un todoterreno y no lo sacan al campo porque se les macha de barro...
Nota: el chándal del la foto de arriba es de Prada... ¡¡eso sí que es elegancia!!
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