4 de noviembre de 2008

Mordisquitos babosos


Es verdad que los dientes son muchas veces la excusa perfecta para explicar dolores o malos humores incomprensibles de los bebés. No hay mejor chivo expiatorio.

Pero también es verdad que dan guerra, a unos bebés más que a otros.

Quien dormía como un ángel, puede que se despierte varias veces llorando, esté de peor humor todo el día, no pare de meterse las manos en la boca hasta el garganchóny babee como un mastín pirenáico.


Esa es la sintomatología típica.

Por ahora, solo cumplo la de las babas. )

Las yaya Trini con muy buena intención ha comprado un mordedor de esos que tienen líquido dentro para enfriar en la nevera.

Son fantásticos con bebés mayores. Pero como soy aún tan peque no tengo fuerzas suficientes aún para sostenerlo y no me está solucionando demasiado la papeleta dental...

La mayoría de los mordedores son muy pesados para los primeros dientes.

El mejor, creo, es uno muy liviano de goma tipo chupete, algo así:

También he oído a gente a mi alrededor que untaba de apiretal o dalsy las encías de los peques.

Pero no traumarse, al fin y al cabo los bebés nos apañamos casi con cualquier cosa: el dedo de papi, la manga de la camisa de un abuelo, un trozo de pan, una cuchara de metal, Froggy Froggy...


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