¿Es un tópico que las embarazadas tengan andares de pato?
Llamarlo "andares de pato" me parece una exageración de las gordas.
Pero es cierto que la forma de caminar varía de una manera muy característica.
Cuando ya tienen una buena tripota el centro de equilibrio de desplaza, cambia el ángulo de la columna vertebral y además se fatigan antes y pierden agilidad.
En unos casos es más obvio que en otros, pero en todas vosotras se produce un cambio importante.
Eso sí, esa nueva forma de andar no tiene por qué ser desagradable, menos elegante o dar impresión de torpeza.
Os dejo un fragmento de un artículo sobre el tema de Educasexo.com
Como el centro de gravedad se sitúa más hacia delante, las mujeres embarazadas tienen que echarse hacia atrás y cambiar su forma de andar para poder moverse en condiciones de seguridad.
“Esto genera tensiones en algunas partes de la columna vertebral que no suelen estar bajo presión cuando la mujer no está embarazada” según la antropóloga Whitcome.
La clave parece ser la forma en la que se unen en los huesos vertebrales que se protegen la espina dorsal.
Estas juntas de unión (discos intervertebrales) se cargan de tensión cuando el cuerpo se echa hacia atrás. Pero el tamaño de los discos entre las vértebras en la última parte de la columna es mucho mayor en las mujeres que en los hombres.
Esto sugiere que la mayor superficie de rozamiento en el sexo femenino es una adaptación para disminuir la presión en el embarazo. Además la forma de las vértebras en las mujeres se estrecha hacia la parte posterior creando una especie de cuña que facilita el arqueo de la espalda.
Las mujeres tienen también tres de estas vértebras, mientras los hombres sólo presentan dos.
Lo que sí me parece un tópico de Hollywood es esa imagen típica de una embarazada avanzando con las manos en los riñones y resoplando.
Fijaos bien, las manos de una embarazada ociosa suelen estar acariciando su vientre.
0 comentarios a esta entrada:
Publicar un comentario
Mi blog se alimenta de tus comentarios