14 de enero de 2010

El lecho

Cada uno tiene sus hábitos de sueño.


Mami, tal cual se acuesta, tal amanece.
Su posición inicial-final apenas difiere en milímetros.
Duerme como los angelitos.

Con esta cama, le bastaría.


Papá en cambio se mueve más que un electrón.
Dá mas vueltas que una cucaracha en un cubo.

A Dios gracias, optaron por romper con la ancestral tradición carpetovetónica española.
Esa tradición no escrita que reza como sigue:

cama de matrimonio = 150cm ancho.

Ojo, tampoco es que hayan comprado esta cama.


No obstante, Papi puede voltearse todo lo que quiera...
Y aún así, Mami y servidora, más anchas que el Guerra.

Lo de las almohadas da para otra entrada.
Ya hablaremos de sus formas, tamaños y disputas que suscitan.


Y vosotros, ¿qué hábitos de sueño tenéis?



0 comentarios a esta entrada:

Publicar un comentario

Mi blog se alimenta de tus comentarios