Vale la pena que dediquéis los 4 minutos y pico que dura a reflexionar sobre nosotros los minis y sobre vuestra labor como padres para garantizar esos derechos.
No hay que mirar solamente a los niños hambrientos de África ni a los niños maltratados ni a los menores que son explotados.
Lamentablemente, esos niños no gozan de sus derechos básicos, pero mirad también de puertas para dentro...
En todos sitios cuecen habas, y en mi casa a calderadas
0 comentarios a esta entrada:
Publicar un comentario
Mi blog se alimenta de tus comentarios