Una vez bien cenada y ya lista para dormir, después de darme un beso de buenas noches, papi sale a correr un poquito.

El programa para esta tarde-noche evoca la leyenda de Sisifo.

En la leyenda de Sísifo, éste, vencido finalmente por los dioses a los que desafió, fue condenado a empujar hasta la cima de una colina en el Tártaro una roca que, al llegar al punto mas elevado, volvía a rodar hasta el pie de la montaña...
30 minutos subiendo y bajando una cuesta hacen pensar en esta leyenda...
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