En el primero no caté, en éste ya he probado el huevico frito.
Y con puntilas, como Dios manda (delicioso).

Soy partidaria de que se convierta en tradición.
A ver si conseguimos que el año que viene algún comensal se apunte a la carrera además de al almuerzo y se gane el mojar huevo y comer chorizo...

Para pasar el mal trago, un morapio generoso:

Capricho de pastores:

Tito Luis, el año que viene la cámara en trípode o subcontrata operador, que te esperamos.
P.D.
Yaya, te salió todo de rechupete.
Tita, eres una pinche sin igual.

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