26 de enero de 2010

Risotto de ibérico y boletus


Lo primero es lo primero.

¡Qué buena mano tienes, mamá!

Éste no lo he catado, pero me cuentan que te salió delicioso.

Os propongo la siguiente combinación: jamón ibérico y boletus.

Si se quiere uno lucir y dar gusto al invitado, (en este caso Silvia, Javi y Vega) con algo sabroso, esta receta es caballo ganador.

Secretos para llegar a buen puerto con esta receta:
  • Usar un arroz indicado para un risotto (arborio o carnaroli, por ejemplo)
  • El caldo, siempre muy caliente.
  • No dejar de remover.

Cremosidad asegurada si cumplís con estos preceptos.

Ingredientes para cuatro personas:

  • 200 gr de picadillo de jamón ibérico
  • 300 gr de boletus en aceite
  • 350 gr de arroz arborio
  • un litro de caldo de jamón
  • un vaso de vino blanco
  • una cebolla
  • 50 gr de mantequilla
  • un chorro de aceite.
La mise en place:







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Elaboración:

Salteamos los boletus en aceite para dorarlos ligeramente y así suelten parte de su gelatina.


En una sartén grande pochamos la cebolla picada en mantequilla derretida con un chorro de aceite.


Cuando esté pochada, añadiremos el jamón picado y removemos.


Tras unos minutos a fuego medio, añadimos los boletus, volvemos a remover, y por último echamos el arroz, removiendo una vez más.


Vertemos el vino blanco sobre el arroz.
Dejamos reducir y que se evapore ligeramente.

Ya os dije, remover es clave.
Para no aburrirse mirando la olla...


¿por qué no amenizar la tarea con un buen vinito y compañía?.


En un cazo mantenemos bien caliente el caldo de jamón.


Cubrimos el arroz de caldo de jamón caliente.
Vamos dejando que el arroz lo absorba.


A medida que falte caldo lo vamos añadiendo sin dejar de remover.


No es necesario añadir sal, ya que tanto el caldo como el jamón ibérico aportan suficiente punto de sal.

Lleva unos veinte minutos de cocción el tener el plato listo, aunque este tiempo que os digo es orientativo, ya que depende del fuego que se utilice, de lo caliente que esté el caldo y de la mano de cada uno, por lo que es recomendable ir probando hasta alcanzar el punto deseado.

Degustación:

Este risotto de ibérico y boletus no se deja reposar, se sirve inmediatamente, recién hecho, del fuego a la mesa.
De lo contrario, la cremosidad se pierde.

Se espolvorea perejil picado.


Y si se desea se puede coronar con unas lascas de queso curado; o rallar un poco de queso parmiggiano reggiano o grana padano, complemento ideal.


Para "mordisquear", unos grissini.


¡Buon appetito!.



1 comentarios a esta entrada:

Maria Dolores comentó

Uauu menudo risotto seguro que os quedó estupendo y muy sabroso me guardo la receta que seguro que la pruebo.
Saludos

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